miércoles, 31 de diciembre de 2008


No declaró el policiía que mató a Jairo González


Es el alferez ayudante Gabriel Garay Lepez, quien le disparó en la cabeza al joven vecino del barrio José Hernández, de la ciudad de San Luis. Fue asistido hoy por el defensor oficial, Sebastián Cadelago, quien pidió prórroga para recolectar pruebas.


Por consejo del defensor oficial, el alférez ayudante Gabriel Antonio Garay Lepez se abstuvo de declarar ante el juez de Paz subrogante del Juzgado del Crimen Nº 3 Luis Alberto Burroni. El policía esta imputado por el homicidio de Jairo González, un vecino de 25 años del barrio José Hernández que fue fulminado de un disparo en la cabeza el domingo, durante un forcejeo, según dijo la Policía.
La indagatoria estaba prevista para las 11. Sebastián Cadelago, defensor oficial, informó que le recomendó al policía -que presta servicio el Comando Radioeléctrico - que no hablara y solicitó prórroga para la defensa.
Según dijo Cadelago a El Diario, es posible que en algunos días la defensa de Garay Lepez sea asumida por el abogado Raúl Di Genaro.



Fuente: El Diario de la Republica
30-12-08----18:17

Marcha por justicia

El lunes 29, por la tarde, familiares y amigos de Jairo Gonzalez, realizaron una marcha pidiendo justicia por el joven asesinado por el policia Gabriel Garay Lepez.

La caminata se inicio en la casa de la esposa de Jairo, Maria Guerra, quien junto a sus vecinos y familiares se dispusieron a realizar un reclamo publico por la muerte de Gonzalez. A lo largo del camino se escucharon las voces de dolor e impotencia. Al cruce de varios efectivos policiales solo se hizo sentir el enojo y el desprecio por quellos que no cumplen con la funcion de proteger a la comunidad, sino que valendose de la autoridad que en ellos se delega quitan vidas a cuidadanos inocentes.




Se programa una marcha para el lunes 5 de enero.






Un policía mató a un joven de un tiro en el José Hernández

El alférez Gabriel Garay Lepez disparó contra Jairo González, de 25 años. Según la policía, fue durante un forcejeo. El policía, que quedó detenido, intervino por una discusión entre González y su pareja

Jairo González, un vecino del barrio José Hernández de 25 años, murió cuando un policía del Comando Radioeléctrico le disparó en la cabeza. El alférez ayudante Gabriel Antonio Garay Lepez, el agente que empuñaba la nueve milímetros, fue detenido y pasado a disponibilidad, informó el ministro de Seguridad Daniel Poder.
La muerte de González es el cuarto caso del año en el que el accionar de agentes del comando determinó la muerte de una persona y desató una ola de cuestionamientos. Antes, en un procedimiento policial en Villa Mercedes, Fabio Alaniz resultó muerto de un disparo de escopeta itaka; Nuria Lescano, de seis años, y Francisco Delicia fueron atropellados por móviles del Comando Radioeléctrico en San Luis.

El llamado de una vecina del José Hernández, de apellido Agüero, y un servicio solicitado al 911 precedieron el fatal suceso, que ocurrió en un playón situado al oeste de la manzana 1 del barrio, distante a unas dos cuadras de la Comisaría 6ª.
“Una señora (Agüero) se acercó personalmente a la seccional y solicitó presencia policial en la casa 23 del monoblock 2 para que fueran a auxiliar a una joven que mantenía una fuerte discusión con su pareja. Al mismo tiempo, el móvil 121 del comando que recorría la jurisdicción de la Comisaría 6ª recibió un servicio a partir de un llamado al 911, por el mismo hecho”, dijo la jefa de la Unidad Regional I, comisario Graciela Pereyra.
Aunque aclaró que hay circunstancias de la muerte que aún no se establecen, la comisario informó que al llegar al lugar, Garay Lepez y su compañero, el auxiliar Diego Coria, se encontraron con un joven que “aparentemente estaba bajo los efectos de algún tipo de sustancia, tal vez alcohol”. La versión policial dice que González increpó a los policías de modo violento, cuando ya estaba en la vereda del monoblock. La discusión con su pareja inició en su departamento, situado en el segundo piso.
“Hasta las 7, aproximadamente, mi hermana y Jairo estuvieron en el departamento de un vecino, bebiendo y jugando a las cartas. Tengo entendido que la discusión fue entre las 9:30 y 10 de la mañana. El no era un violento que le pegaba, simplemente estaba un poco tomado y discutieron. Se apoyó en una mesa de vidrio y la rompió, por eso estaban los vidrios en el piso”, contó Diego Guerra, hermano de María, la mujer de Jairo, de 26 años y madre del único hijo de la pareja, de 7 años.
Al bajar, el joven habría roto una maceta. Después se encontró con los policías convocados por la vecina y empezó un intercambio de palabras.
“Los vecinos dicen que Jairo le gritaba ‘venite, qué me vas a hacer vos a mí’. Tal vez era propio de su estado, porque había tomado con sus amigos”, dijo el cuñado.
Al tiempo que el tono de las palabras con los policías se tornaba más candente, se fueron desplazando a pie hasta llegar a la playa colindante al monoblock, que marca límite con el barrio Las Américas.

Versiones escuchadas por familiares de la víctima dicen que el joven lanzó manotazos a los agentes, y que esto provocó que el alférez desenfundara el arma, con la que hizo al menos dos disparos intimidatorios al aire.
“Garay Lepez refirió que trataron de calmarlo, pero el joven tenía una actitud muy agresiva, muy amenazante. Se trabó en lucha con él y en el forcejeo, González agarró el caño del arma, mientras el policía tomaba la empuñadura. Ahí se produjo el disparo”, dijo la jefa de URI. La versión policial indica que el auxiliar Coria no habría intervenido en la contienda y que su compañero habría sufrido lesiones leves en los brazos y en la cara, por lo que sería examinado por un médico policial.
La bala impactó en el costado izquierdo de la cabeza de González. Lo mató en el acto. En la inspección realizada por peritos de Criminalística en la zona levantaron el plomo de un proyectil, pero no habían encontrado vainas servidas hasta las 19 de ayer, dijo Pereyra. A esa hora declaraban dos vecinos del barrio que habrían sido testigos del hecho.

“SI HUBO EXCESO, VAMOS A SER SEVEROS”
El ministro de Seguridad Daniel Poder se entrevistó ayer a la tarde en la sala velatoria con la viuda de González, María Guerra, y un hermano de la mujer, Diego Guerra, después de tomar contacto con ellos por la mañana y mantenerse comunicado vía telefónica durante la jornada. También habló con Lucas González, hermano del joven asesinado.
“Los familiares dicen que lo mataron como si fuera un delincuente, que lo podrían haber reducido sin recurrir al arma de fuego y que el otro policía se reía y no intervino activamente para evitar lo que pasó”, dijo el ministro.
“Le transmití a la viuda que todo el personal, los recursos y el trabajo del Ministerio están a su disposición para lo que necesite. Y que vamos a esperar que la Justicia determine cuál fue la responsabilidad del policía. Si la Justicia determina que hubo un exceso por parte del efectivo, vamos a ser muy severos”, afirmó Poder.
En forma preventiva, el ministro ordenó el pase a disponibilidad del alférez Garay Lepez.

GONZÁLEZ ESTABA DESARMADO Y APARENTEMENTE EBRIO
González no portaba ningún tipo de arma cuando se desató el altercado, dijo la Policía. Aun así, se le efectuó la prueba de rodizonato de sodio, que detecta rastros de componentes de la pólvora (tales como plomo, bario y antimonio). A la misma pericia fue sometido Gabriel Antonio Garay Lepez, quien “fue detenido al mediodía y está a disposición de la Justicia”, dijo la comisario Graciela Pereyra, quien prefirió no revelar dónde está arrestado, para evitar algún tipo de represalia por parte de la familia de la víctima.
Al policía también se le efectuó el test de alcoholemia. El sumario policial será entregado hoy a la Justicia. Entre los testimonios se incluye el del auxiliar Diego Coria. “Lo importante es determinar claramente las circunstancias de la muerte. La investigación judicial definirá si cabe iniciar un sumario administrativo”, dijo la jefa de URI.


Fuente: El Diario de la República 29-12-08----09:36

Jairo

JUSTICIA PARA JAIRO GONZALEZ



Él es Jairo Gonzalez, un joven de 25 años que trabajaba en el Grupo de Teatro del Plan de Inclusion Social y se dedicaba a la musica, su pasion. Amaba a su mujer, Maria, y a su hijo Lucas, de 7 años. Estaba rodeado de amigos, que lo amaban sinseramente y muchos, que conociendolo poco, reconocian en el a una persona sencilla, divertida y muy calida. Asi era Jairo, hasta que el domingo 28 de diciembre se conviertio en un dia de orror, alguien decidio quitarle la vida a este joven y dejar sin consuelo a su familia y amigos. Estara en nuestras voces reclamar JUSTICIA PARA JAIRO.